Cómo llegar a Cuenca
Cómo llegar a Cuenca depende sobre todo de por dónde vengas: desde Madrid es sencillo y desde Valencia, algo más lento. Lo que casi nadie mira antes de comprar el billete es lo de después: dónde te deja cada medio y qué puedes hacer al bajarte si no traes coche.

En tren desde Madrid
Es la forma más habitual de venir y la que menos se piensa. El AVE para en la estación de Cuenca Fernando Zóbel, que no está en el casco antiguo ni pegada a él: te deja fuera, y de ahí al centro hay que seguir en transporte.
Eso no es un problema si vienes a ver la ciudad —se resuelve en un trayecto corto— y sí lo es si tu plan incluía subir a la Serranía el mismo día. Cuenta ese enlace en tu horario antes de reservar nada.
Si tu billete no es de alta velocidad, comprueba a qué estación llega: no todas las líneas usan la misma.
Enlaces de afiliado: si compras el billete desde aquí, Cuenca Secreta cobra una comisión y tú pagas lo mismo.
Ver precios y horarios de tren Madrid-Cuenca en el buscador de Omio, que compara los operadores (Renfe, Ouigo, iryo) en la misma pantalla.
Si vienes de Madrid sin coche y quieres verlo todo en un día, la excursión de 11 h 30 combina Cuenca y la Ciudad Encantada (89 €, nota 4,8 con 626 opiniones): Reservar la excursión a Cuenca desde Madrid.
Desde Madrid hay una excursión de un día centrada en la ciudad: catedral y casas colgadas con guía (89 €, nota 4,8 con 53 opiniones): Reservar la excursión a Cuenca, catedral y Casas Colgadas.
En grupo reducido, la misma excursión de 9 horas con Ciudad Encantada (149 €): Reservar la excursión en grupo reducido.
En autobús
El autobús tarda más que el tren rápido y a cambio te deja en la ciudad baja, donde están los hoteles y los servicios. Para una visita de un día es más cómodo de lo que parece: bajas y ya estás en Cuenca, sin enlace intermedio.
Desde la estación hasta el casco antiguo hay cuesta. Con maleta, súbela en transporte y guárdate las piernas para el casco, que es donde de verdad se anda.
Mira el último servicio de vuelta antes de hacer planes para la tarde. Es lo que más veces estropea una excursión de un día: no que no haya autobús, sino que el que hay salga antes de lo que esperabas.
En coche
Desde Madrid se viene por autovía casi todo el camino. Desde Valencia la última parte es carretera convencional y el tiempo se alarga más de lo que dice el mapa si vas detrás de un camión.
La decisión importante la tomas al llegar, no al salir: el casco antiguo es de calles estrechas y de sentido único, y meterse dentro sin saber dónde vas a dejar el coche es la forma más rápida de perder media hora. Lo tienes resuelto en dónde aparcar en Cuenca.
De la estación al casco antiguo
Cuenca tiene dos alturas. Las estaciones están abajo; lo que has venido a ver está arriba, en la cresta entre las dos hoces. Entre una cosa y la otra hay desnivel de verdad.
Si llegas con equipaje, sube en transporte y deja el paseo para después. Si llegas ligero y con tiempo, la subida a pie merece la pena una vez —una, no cuatro—, y conviene hacerla de día.
Llegar es lo fácil
Dentro de la ciudad no necesitas vehículo: el casco antiguo se ve entero andando y el coche solo te da problemas de aparcamiento.
Fuera de la ciudad, al revés. Los parajes de la Serranía están repartidos por carreteras de montaña, con transporte público escaso y horarios que no cuadran con una visita. Si tu viaje incluye la provincia, o alquilas coche o vas con alguien que conduzca: no hay tercera opción realista.
Sigue por aquí
Lo siguiente que vas a necesitar, en el orden en que se necesita.

Dónde aparcar en Cuenca
Qué zonas funcionan para subir al casco antiguo y cuáles conviene no intentar.

Cuenca en un día
El orden que funciona cuando llegas por la mañana y te vas por la tarde.

Qué ver cerca de Cuenca
Lo que sale a cuenta encadenar el mismo día si al final traes coche.