Segóbriga: la ciudad romana de Saelices
Segóbriga es una ciudad romana entera, con su teatro y su anfiteatro, en mitad del campo de Saelices. Está en el extremo oeste de la provincia, pegada a la A-3, y por eso mucha gente pasa a su lado por la autovía sin saber que está ahí.

Qué queda en pie
No es una piedra suelta con un cartel. Se conserva el trazado de la ciudad: la muralla, la puerta principal, el foro, las termas y las dos construcciones de espectáculos, una enfrente de la otra.
Se recorre por caminos de tierra, sin techo, con el cereal alrededor. Esa falta de decorado es justo lo que la hace entenderse: ves el tamaño real que tenía la ciudad porque no hay nada moderno encima.
El teatro y el anfiteatro
El teatro romano es la imagen que la gente busca de aquí, y se puede bajar hasta el escenario y sentarse en las gradas. Enfrente, al otro lado del camino, está el anfiteatro, que es donde se peleaba y donde cabía más gente.
Son dos edificios distintos y se visitan seguidos, en cinco minutos de paseo. Si vas con poco tiempo, esta pareja es la visita.
Es también la parte que funciona con niños: bajar al centro del teatro y hablar desde abajo se entiende sin explicación previa. El resto del recorrido son muros a media altura y pide más paciencia.

Entradas y horarios
Aquí hay taquilla, y el horario cambia con la temporada. Es de los pocos sitios de la provincia donde plantarse sin mirarlo antes te puede costar el viaje entero.
Míralo el mismo día en la web del parque arqueológico. En esta página no vas a encontrar un precio: si no lo tenemos comprobado, no lo escribimos.
A la entrada hay un edificio de recepción con museo. Merece la pena empezar por ahí, porque después las ruinas se leen de otra manera.
Cómo llegar y dónde aparcar
Segóbriga está en Saelices, y la referencia real es la A-3: se sale de la autovía y quedan unos minutos de carretera local hasta el recinto. Viniendo de Madrid se llega antes que a Cuenca capital.
El aparcamiento está dentro, al lado de recepción. Deja el coche ahí y haz el resto andando: entre el museo, el teatro y el anfiteatro no hay distancias largas, pero sí sol.
En verano, el enemigo no es la cuesta: es el mediodía. Aquí arriba no hay un árbol, el suelo es claro y refleja. Con calor, la visita cómoda es a primera hora de la mañana o ya de tarde.
Saelices, el pueblo de al lado
Saelices es un pueblo pequeño y es donde se come cuando sales del yacimiento. Dentro del recinto no cuentes con comer: lleva agua, sobre todo si vas en verano.
Aquí no damos nombres de bares ni de alojamientos sin comprobarlos: los que tenemos verificados uno a uno están en el directorio, con su ficha.
El monasterio de Uclés está a un paso de aquí: los dos se hacen en la misma mañana sin desviarte del eje de la A-3.
Sigue por aquí
Lo demás que hay en este lado de la provincia, camino de Madrid.


Villa romana de Noheda
El otro romano de la provincia. Allí lo que hay es un mosaico bajo techo.
