San Mateo en Cuenca
San Mateo es la fiesta grande de septiembre en Cuenca, con los toros enmaromados corriendo por las calles del centro. Es distinta a la Semana Santa en todo: ruido en vez de silencio, día en vez de noche, y una fecha fija que no cambia de un año a otro.

De la reconquista de 1177 a la fiesta de hoy
San Mateo conmemora la reconquista de Cuenca por Alfonso VIII el 21 de septiembre de 1177. No es una fiesta religiosa disfrazada de fiesta popular: nació directamente como conmemoración de ese hecho, y por eso su fecha no se mueve como la de la Semana Santa.
El toro enmaromado: qué es y qué no es
El protagonista de la fiesta es el toro enmaromado: un toro que corre por la calle sujeto por una maroma gruesa que llevan varios hombres. La diferencia clave con los Sanfermines es esa: en Cuenca el toro no corre suelto, va atado y controlado por quienes sujetan la cuerda, que la sueltan o la tensan según conviene.
Es más lento y más controlado que un encierro al uso, pero sigue siendo un animal grande en movimiento: la distancia de seguridad la marca la propia maroma, no el sentido común de cada uno.
Si vienes con niños, mira desde una distancia con margen para retroceder y evita colocarte en un tramo estrecho de calle: el toro tira de la maroma y quienes la sujetan necesitan espacio para maniobrar sin que nadie se quede atrapado contra una fachada.

Los cuatro días, del 18 al 21 de septiembre
La fiesta se reparte en cuatro días, del 18 al 21 de septiembre, con el 21 —fecha exacta de la reconquista— como jornada central. No hay años en los que se adelante o se retrase: es de las pocas fiestas del calendario de Cuenca con fecha fija de verdad.
El toro sale en distintos momentos a lo largo de los cuatro días, no de forma continua: entre suelta y suelta la ciudad sigue con su vida normal, así que conviene comprobar el programa del año en curso antes de plantarse en una calle a esperar.
Eso facilita planificar el viaje con meses de antelación, algo que no se puede hacer con la Semana Santa hasta que se publica el calendario litúrgico del año.
Dónde alojarte si vienes esos días
Al ser fecha fija, conviene reservar con tiempo: no hay margen para esperar a ver el tiempo que hace, como pasa con otras escapadas. Si lo que buscas es la feria de atracciones, esa es otra fiesta —la Feria y Fiestas de San Julián, unas semanas antes, a finales de agosto— con su propia página.
Bares y restaurantes concretos del centro, con su ficha comprobada, van al directorio. Con la fecha ya fijada, lo único que queda por decidir es dónde duermes, no si vas a poder venir: la incertidumbre del calendario la tienes resuelta desde el principio.
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Sigue por aquí
La otra feria del verano y el resto del calendario.

Feria de Cuenca
La Feria y Fiestas de San Julián, con recinto de atracciones, unas semanas antes.

Semana Santa
La otra fiesta grande de Cuenca, en primavera, con las turbas y el miserere.
