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Serranía de Cuenca · guía de lugar

Torcas de los Palancares: qué son y cómo se recorren

Las Torcas de los Palancares son agujeros redondos abiertos en mitad de un pinar llano, a un rato corto de Cuenca capital. Se anda por arriba, de borde en borde, y el recorrido entero cabe en una mañana tranquila.

Guía de Cuenca Secreta · lectura de unos 5 minutos

Torcas de los Palancares: gran dolina circular abierta en medio del pinar
A mediodía, que es cuando la luz baja hasta el fondo.

Qué es una torca y por qué se hunde el pinar

Una torca es un hundimiento. El agua de lluvia se filtra por la caliza, la va disolviendo por dentro y abre huecos; cuando el techo de uno de esos huecos no aguanta, el terreno de arriba se viene abajo y queda un embudo con las paredes casi verticales.

Lo llamativo es que pasa en llano. No estás asomándote a un barranco desde una cresta: vas andando por un pinar corriente, entre pinos iguales, y de pronto el suelo se acaba y aparece un embudo con árboles creciendo dentro. Según el IGME, son unas 30 torcas en total, y la Torca Honda baja unos 50 metros, según la misma fuente.

Ruta de las Torcas de los Palancares

El recorrido señalizado es circular y va cosiendo las torcas principales por el borde, con un mirador en cada una.

  • Tipo: circular y señalizada, con salida y llegada en el aparcamiento.
  • Distancia: el circuito largo señalizado mide unos 6,5 km; el panel del aparcamiento marca también uno corto, de 1,8 km, según quienes han recogido las distancias del panel.
  • Desnivel: mínimo — es pinar llano, sin repechos que cuenten.
  • Tiempo: unas 2 horas (IGME), parando en cada torca. Se completa en una mañana, sin necesidad de reservar el día entero.
  • Dificultad: baja. Tierra y pinocha; ni escalones ni piedra suelta.
  • Con niños: sí, y con carrito buena parte del trazado. La única regla es no soltarlos en los bordes.
  • Dónde empieza: en el aparcamiento del camino forestal señalizado, al sur de la capital.

No hace falta hacerlas todas para entenderlo, pero sí al menos tres: con una sola parece una curiosidad, con tres se ve que el pinar entero está agujereado.

Palancares y Tierra Muerta: qué es cada cosa

El nombre completo del espacio protegido junta dos zonas, y eso despista. Los Palancares es el pinar de las torcas, que es lo que la gente va a ver. Tierra Muerta es el páramo alto de al lado, más pelado y con otro paisaje.

Vienen juntos en la figura de protección, pero no en la visita: el decreto que las declara Monumento Natural ya se ha citado arriba, en la ficha práctica.

El borde: lo único serio de esta visita

Esta ruta no tiene dificultad física, y por eso la gente baja la guardia. Lo que sí tiene son paredes verticales sin barandilla, con el labio de tierra y pinocha resbalando hacia dentro.

Con niños, de la mano en cada mirador. Con perro, atado.

Cómo se llega y dónde acaba el asfalto

Se sale de Cuenca hacia el sur y se coge el desvío al pinar. El último tramo es forestal, ancho y en buen estado, y no pide coche alto.

Con nieve o después de un temporal la cosa cambia: el fondo de las torcas se queda a oscuras y el borde, resbaladizo.

Si sobra tarde, las lagunas de Cañada del Hoyo quedan a media hora de coche, mismo terreno hundido, esta vez con agua.

Por qué funciona tan bien con un grupo

Es corto, llano y se explica solo: el agujero está ahí y la pregunta «¿por qué se ha hundido?» la hace el propio terreno.

Lo de siempre en una salida de colegio: dónde para el autobús y quién cierra la fila en los bordes.

Sigue por aquí

Lo que hay al sur de la capital y se junta con esta salida.

Laguna circular de agua verde encajada entre paredes de roca
Misma mañana

Lagunas de Cañada del Hoyo

Los mismos hundimientos, pero con agua de colores dentro. Se hacen la misma mañana.

Huertos y bancales en el fondo del valle entre paredes de roca
De vuelta

Hoz del Huécar

Al volver a la ciudad: huertos y bancales en el fondo del valle, bajo las Casas Colgadas.

Tormo de caliza con forma de seta recortado contra el cielo
Al norte

Ciudad Encantada

La otra cara de la misma caliza: aquí el suelo se hunde, allí la roca se queda en pie.