Hoz del Huécar: el valle que se anda desde el casco antiguo
La hoz del Huécar es el valle que Cuenca tiene debajo: bancales en el fondo, paredes de roca a los lados y el casco antiguo asomado arriba. Se entra andando, sin coche.

Dónde empieza y qué se ve desde arriba
Cuenca está encajada entre dos hoces. La del Huécar es la del este, la que se ve desde las Casas Colgadas y el puente de San Pablo.
Desde arriba parece un tajo pelado. Desde abajo está cultivado: bancales, huertos y frutales pegados al río.
Al fondo se está más fresco que en el casco antiguo, sobre todo en verano: lleva algo de abrigo si piensas quedarte hasta que caiga la tarde.
Ruta de la hoz del Huécar
Se baja por un lado, se anda el fondo con la ciudad colgando encima y se sube por el otro. La única del silo que no pide aparcar.
- Tipo: circular, bajando y subiendo al casco antiguo.
- Distancia: corto: se completa bajando y subiendo por el fondo del valle en un rato, sin necesidad de coche.
- Desnivel: el único tramo serio es la subida final de vuelta al casco antiguo; el resto del recorrido es llano.
- Tiempo: unas 2 horas (IGME), parando a mirar hacia arriba.
- Con niños: sí por el fondo; la cuesta de vuelta pesa.
- Dónde empieza: en el propio casco antiguo, bajando al río.
Calzado cerrado y con buen agarre: el fondo alterna tierra y piedra suelta, y la cuesta final de vuelta al casco es la que más se nota. Lleva agua propia si la haces a mediodía.
El paseo del Huécar: la parte fácil
Así lo llama la gente de aquí, y es la versión corta: el tramo llano junto al río, sin cuestas.
Funciona con carrito y con abuelos, y es lo que se hace un domingo por la mañana. La hoz entera ya lleva subida.
Es el tramo cómodo para ir con la cámara sin prisa: en las horas centrales del día hay más sombra aquí, junto al río, que en la parte alta del casco.
Los miradores desde los que se ve la hoz
Los miradores de Cuenca apuntan casi todos aquí: desde el otro lado del valle se ve el casco antiguo entero con la pared debajo.
Tres tienen nombre y acceso conocido: el mirador de la Hoz del Huécar, junto a las ruinas del castillo, en el punto más alto de la ciudad; la Ronda de Julián Romero, a la que se llega desde la Plaza Mayor; y el propio puente de San Pablo, la pasarela de hierro que cruza la hoz a más de 40 metros de altura, según Turismo de Castilla-La Mancha.
Conviene ir con algo de tiempo por delante: la luz cambia rápido a estas horas y cada mirador da un ángulo distinto de la misma pared.
Se hace al atardecer y se vuelve andando
A última hora el sol da de lado y las casas de arriba se ponen de color. Es cuando esta hoz se parece a sus fotos.
Calcula la vuelta con luz: la subida al casco es lo único duro.
Si vienes desde el paseo del Huécar, sube por el lado de las Casas Colgadas: es la subida más directa y enlaza bien con una vuelta por el puente de San Pablo antes de que oscurezca del todo.
Sigue por aquí
Lo que hay arriba al salir de la hoz.


