Castillo de Belmonte: qué se ve y cómo se sube
El castillo de Belmonte está en el sur de la provincia de Cuenca, plantado en un cerro pelado con el pueblo a los pies y la muralla bajando por la ladera. Se ve de lejos desde la carretera mucho antes de llegar, y esa es media razón para desviarse.

Qué se ve dentro y qué desde fuera
Por dentro se recorren salas, escaleras de caracol y el paso de ronda, y se sale a las torres. Está restaurado y amueblado, así que no es una ruina: es un castillo que se entiende mientras lo andas.
Por fuera hay dos cosas distintas y mucha gente se queda solo con una. Una es el propio castillo. La otra es el lienzo de muralla que baja desde el cerro hasta el pueblo, con sus puertas, y que se recorre desde abajo sin pagar nada.
Si vas justo de tiempo, entra al castillo. Si vas justo de dinero, rodea la muralla: la silueta desde fuera es la foto que buscabas.
No es el Belmonte de Portugal
Hay otro Belmonte con castillo en Portugal, y es fácil confundirlos: comparten nombre y los dos tienen un castillo sobre un cerro. Si buscabas el portugués, este no es: el de esta página está en Castilla-La Mancha, en la provincia de Cuenca.
Y dentro de España hay más lío: en la provincia hay dos castillos grandes en el mismo lado, este y el de Alarcón. No son el mismo sitio ni se ven igual, aunque los mapas los pongan juntos.

El calor de agosto y cuándo evitarlo
Agosto es cuando más gente sube al castillo, y también cuando peor se pasa: aquí abajo la llanura no tiene sombra, el cerro está pelado y el patio es una plancha al sol.
Si vienes en agosto, ve a primera hora. Y si puedes elegir mes, la primavera y el final del otoño dan la misma visita con la mitad de coche caliente y de cola.
Aparcar arriba o subir andando desde el pueblo
Belmonte queda en la punta sur de la provincia, lejos de la capital y del eje de la sierra. Se llega en coche por llano, sin puertos ni curvas, y por eso encaja bien viniendo de Madrid o de Albacete.
Se puede subir en coche hasta el recinto o dejarlo abajo y subir andando desde el pueblo. La segunda opción es cuesta corta y te ahorra la maniobra en días de mucha gente.
El pueblo, que es media visita
Belmonte no es solo el castillo. Abajo hay plaza, colegiata y casas con escudo, y es donde se come al bajar. Lo cuenta con detalle la página del pueblo.
Aquí no se recomienda de oídas: los bares, hoteles y casas rurales que tenemos comprobados están en el directorio, con su ficha.
Sigue por aquí
El sur de la provincia, que se hace en una salida y no en tres.

Molinos de Mota del Cuervo
Los molinos del cerro. Caen en este mismo lado y son la pareja natural de esta visita.

