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Qué ver en Cuenca · antes de entrar en el casco

Aparcar en Cuenca

Aparcar en Cuenca se decide antes de meterte en el casco antiguo, no dando vueltas dentro de él. La ciudad tiene dos alturas: abajo se deja el coche con margen, y arriba las calles están hechas para andar, no para circular.

Guía de Cuenca Secreta · lectura de unos 4 minutos

Aparcar en Cuenca: rueda de un coche junto a la línea azul pintada sobre el adoquinado de una cuesta
El adoquín del casco antiguo no perdona a quien entra con coche.

Por qué no conviene subir al casco antiguo

El casco antiguo de Cuenca se construyó sobre una cresta de piedra, siglos antes de que existiera el coche, y se nota: las calles son estrechas, muchas de sentido único, y no hay ninguna garantía de que encuentres sitio al llegar.

Meterte ahí arriba buscando plaza es la forma más segura de perder media hora dando vueltas por calles donde, además, cuesta mucho dar la vuelta si te equivocas de giro.

Dónde sí se puede dejar el coche

La zona sensata es la ciudad baja, donde las calles son más anchas y hay más margen para encontrar sitio. Desde ahí, el casco antiguo queda a un paseo cuesta arriba, no a un viaje.

Deja el coche una vez y no lo muevas hasta que acabes. El error habitual es aparcar, subir, bajar a mover el coche a media visita y volver a subir: eso multiplica la cuesta sin necesidad.

Cómo se paga la zona azul. En las máquinas que hay junto a cada tramo, o desde el móvil con la app ElParking, que sirve también para los aparcamientos de pago de la ciudad y te deja ampliar el tiempo sin bajar al coche.

El fin de semana repite, a menor escala, lo que pasa en Semana Santa: hay más coches buscando el mismo hueco, así que si llegas a media mañana del sábado cuenta con dar alguna vuelta de más antes de encontrar sitio.

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Para subir al casco antiguo sin cuestas hay un tren turístico (7 €, nota 3,4: cumple, sin más): Reservar el tren turístico de Cuenca.

Aparcar para ver las Casas Colgadas

Si lo único que quieres es la foto de las Casas Colgadas, no hace falta que subas al casco: se ven bien desde el otro lado de la hoz, y esa zona tiene más opción de aparcar que la calle donde verdaderamente están.

Con autocaravana o con movilidad reducida

Si vienes en autocaravana, no busques sitio en las mismas calles que un coche normal: necesita más espacio del que hay en la ciudad baja, y lo sensato es dejarla en una zona pensada para ese tamaño.

Con movilidad reducida el problema no es solo encontrar plaza, es lo que viene después: el casco antiguo es cuesta y adoquín casi entero, así que conviene dejar el coche lo más cerca posible del sitio al que vayas, aunque eso signifique pagar una zona algo más cara.

En Semana Santa

En Semana Santa la ciudad recibe mucha más gente de la habitual, y las zonas de aparcar que funcionan el resto del año se llenan antes de lo que uno espera.

Si vienes a ver una procesión, llega con tiempo y da por hecho que la zona más cercana a tu horario ya va a estar completa. Cuenta el desplazamiento a pie desde donde sí encuentres sitio.

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Ya sin coche

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