Hoz de Beteta: el desfiladero del norte de la Serranía
La hoz de Beteta es un desfiladero estrecho con las paredes casi verticales y el río abajo, en la punta norte de la provincia. Es la parada de la Serranía que menos gente hace, y no porque no valga: es que está lejos de todo lo demás.

Qué es la hoz y por qué el otoño lo cambia todo
Una hoz es un tajo: el río se encaja en la caliza hasta dejar dos paredes enfrentadas con un pasillo estrecho en medio. Esta es la del norte de la provincia, y se recorre en coche por el propio fondo.
Lo que la distingue no es la roca, que se parece a la de las otras. Es el bosque de las laderas: aquí hay haya, y el haya cambia de color todo el bosque a la vez y tira la hoja, algo que el pino nunca hace.
Si solo puedes venir una vez, ven en otoño. En julio es un desfiladero fresco y bonito. A finales de octubre es otro sitio.
Ruta de la hoz de Beteta
Se anda por el fondo, siguiendo el curso del agua bajo la pared. No es llano de un extremo a otro: el sendero que sube al mirador tiene una subida real.
- Tipo: lineal por el fondo del desfiladero, ida y vuelta por el mismo trazado.
- Distancia: 2,3 km ida y vuelta hasta la Cueva del Armentero, según la ficha oficial del sendero.
- Desnivel: llano junto al río; el sendero oficial a la Cueva del Armentero sube y baja 300 m en esos 2,3 km, según la misma ficha.
- Tiempo: aproximadamente 1 h 50 min, según la ficha oficial. Se puede cortar donde quieras y volver, porque no es circular.
- Dificultad: baja en el fondo llano; media-alta en la subida a la Cueva del Armentero, con piedra suelta y tramo final empinado, según la misma ficha.
- Con niños: sí en el tramo llano, vigilando el asfalto.
- Dónde empieza: en las áreas de descanso del fondo de la hoz, en la carretera que la atraviesa.
Ojo con el reloj en otoño: aquí abajo anochece antes, porque la pared quita el sol una hora antes de tiempo.
Se puede ver desde el coche, pero no es lo mismo
La carretera atraviesa el desfiladero, así que técnicamente se «ve» sin bajarse: mucha gente cruza, para en un ensanche, hace la foto y sigue.
El problema es que desde el coche una hoz no se entiende. La escala solo aparece andando abajo, con la pared tapando el cielo: media hora a pie cambia el recuerdo de la visita.
Está lejos: cómo se encaja en un día
Beteta no está en el eje que hace todo el mundo —Villalba, Ventano, Ciudad Encantada—, sino en la punta norte, y meterlo en esa misma jornada significa pasarse el día conduciendo.
Lo que funciona es juntarlo con lo que tiene cerca: la laguna del Tobar, el nacimiento del Cuervo y Tragacete forman un día completo por el norte de la Serranía, y ese día pide dormir arriba la víspera o la noche de después.
Beteta, el pueblo, y lo que hay al lado
El pueblo está encima de la hoz y es el sitio donde comer y dormir sin tener que bajar a la capital.
Aquí no copiamos nombres ni horarios sin comprobarlos: los que tenemos verificados están en el directorio de alojamiento.
El riesgo real aquí es la carretera
Con niños, el tramo llano funciona bien; lo que hay que vigilar es la carretera, que va por ahí mismo y no tiene acera. Con perro, atado por lo mismo.
Con lluvia la senda se pone resbaladiza y cae piedra suelta desde arriba: si está diluviando, esta es de las visitas que se aplazan.
Sigue por aquí
El día del norte de la Serranía, en el orden en que se hace.

Laguna del Tobar
La laguna con la franja de agua salada. Es la parada natural viniendo o yendo a Beteta.

Nacimiento del río Cuervo
Cascada, musgo y pasarelas. Lo que completa la jornada por el norte de la sierra.

Tragacete
El pueblo donde se come y se duerme si haces el norte de la Serranía en dos días.