
La Serranía de Cuenca
Todo lo que hay arriba, valle por valle. El mapa antes de reservar.
Las casas rurales de la Serranía de Cuenca no se eligen por la casa: se eligen por el pueblo. Aquí arriba, dormir en un valle o en el de al lado son dos viajes distintos y media hora larga de curvas cada mañana.

Es la base habitual para dormir en esta zona de la sierra. Está en lo alto, y desde ahí queda a mano el norte del parque.
Es la base natural para el nacimiento del río Júcar y para el del Cuervo. Lo que hay en el pueblo está en la página de Tragacete.
Uña es el pueblo asomado a su laguna, con las aves y la piragua al lado. Villalba es por donde se entra al río y donde arranca casi todo el rafting.
Los dos quedan en la carretera que sube desde la capital, así que sirven para alternar ciudad y sierra sin hacer dos bases. Están detallados en la laguna de Uña y en Villalba de la Sierra.
En la sierra lo que falla decide más que lo que luce: un baño para siete, un pueblo que en noviembre cierra entero, o un wifi que no existe. De cada uno contamos las dos cosas.
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Tragacete, a 350 m de la plaza
Casa entera para cuatro, con chimenea, en el pueblo que hace de campamento base de toda la sierra alta. Tragacete está a 1.283 metros y en noviembre eso se nota nada más abrir la puerta del coche: llegar y encontrarte la chimenea ya encendida cambia la noche entera.
Es la mejor casa de la sierra alta y no tiene ninguna pega de fondo. Lo que sí conviene: es una casa de pueblo, no un hotel. Cocina equipada para ir a comprar y cocinar, no para que te resuelvan la cena a las once.
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Uña, junto a la laguna
Cabañas de madera al lado de la laguna de Uña, dentro del parque. Están tan bien aisladas que en agosto, con la sierra a treinta y siete grados, dentro no hace falta aire acondicionado: no lo tienen y no se echa de menos. Y hay ciervos: pasan por delante de noche, y eso no es una promesa de folleto.
Es alojamiento de campo con lo que eso implica. Antes de instalarte, echa un vistazo al porche y a la cama: si has reservado cama grande, confirma que es una cama y no dos juntas, porque no siempre coincide con lo que pone el anuncio.
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Huélamo, a nueve kilómetros de Tragacete
Ciento sesenta metros y siete camas en pleno parque, con aparcamiento gratis en la puerta y bicicletas. Es además el único alojamiento de toda la Serranía que declara estar adaptado para movilidad reducida, que aquí arriba es rarísimo y merece decirse.
La cuenta que hay que hacer no es de metros: son siete camas y un solo baño. Con un grupo que madruga para ir al nacimiento del Cuervo, eso organiza la mañana entera.
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Vega del Codorno, el pueblo del nacimiento
Está en el pueblo del nacimiento del río Cuervo, con restaurante propio y desayuno incluido. Duermes donde está la ruta y no tienes que conducir por la mañana, que en la sierra es media batalla ganada: hasta ahí hay una hora larga de curvas desde Cuenca.
Y ahora lo que hay que decir: es el sitio más justo de todos los que salen en esta guía. El trato es excelente y la habitación es de hotel de carretera de los de siempre. Si vienes por el Cuervo, compensa. Si esperas un hotel, no.
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Villalba de la Sierra, en la puerta del Ventano del Diablo
Hotel con jardín a pie de carretera en Villalba, que es por donde se entra al río y de donde sale casi todo el rafting. El Ventano del Diablo está a un par de minutos en coche y la capital, a veinte: sirve para alternar ciudad y sierra sin deshacer la maleta dos veces.
La conexión va floja. Para dormir y salir a andar da igual; si contabas con despachar una mañana de trabajo desde la habitación, móntatelo de otra manera.
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Las Majadas, saliendo hacia los Callejones
Apartamentos en el paraje de La Utrera. Sales por la puerta y te metes en los Callejones sin coger el coche, y esa es la única razón de peso para dormir en Las Majadas — pero es una razón muy buena, porque el laberinto de roca a primera hora, sin nadie, es otra cosa.
Va con dos advertencias por delante. El wifi es el peor de toda esta guía, sin acercarse. Y para lo que cuesta se queda corto: entra aquí por dónde está, no por lo que ofrece.
Ver fechas y precioFalta gente en esta lista, y lo decimos: en noviembre Booking avisa de queel 77 % de los alojamientos de Tragacete ya no están disponibles. La sierra cierra en invierno. Aquí arriba se reserva con antelación o no se duerme.
¿Ya sabes qué vas a ver? Con eso se acierta el pueblo a la primera.
Pedir casa en la sierraLas Majadas es el pueblo de los Callejones, el laberinto de roca que se anda como una calle. Se duerme entre pinos y se sale andando.
Beteta queda al norte, en el otro extremo, con su desfiladero y el hayedo cerca. Es la zona a la que menos gente sube y la que más carretera pide.
Si tu plan es la hoz de Beteta, duerme ahí. Ir y volver desde la capital te come el día entero.
Elige el pueblo por la primera excursión, no por la foto de la casa. Para las lagunas de Cañada del Hoyo conviene el sur del parque; para el Cuervo y el Júcar, el norte.
Se duerme por encima de los mil metros y en enero se nota. Pregunta si la calefacción va incluida y si la leña de la chimenea se cobra aparte.
Hay puertos que se cierran o piden cadenas. Mira el estado de la carretera el mismo día; no lo publicamos aquí porque cambia por horas.
En los valles y dentro de las hoces el móvil deja de funcionar: descarga el mapa y lleva la dirección apuntada.
Y pregunta cómo es el último tramo hasta la casa: hay accesos de pista de tierra que en noviembre no son para cualquier coche.
Tres páginas que ordenan lo que hay arriba y lo que se hace desde cada base.

Todo lo que hay arriba, valle por valle. El mapa antes de reservar.

Los senderos que salen de estos pueblos, con quién los guía.

El mapa completo: capital, provincia y los siete formatos.
¿Vienes en otoño? Es la temporada fuerte de la sierra y se cierra pronto.
Pedir casa en la sierraEn el que esté al lado de lo que vas a ver el primer día. La sierra no se recorre en radios desde un centro: cambiar de valle cuesta más carretera de la que sugiere el mapa.
Es complicado. Los pueblos de arriba tienen poco transporte público y los senderos empiezan fuera del casco. Cuenta con coche o con una salida organizada.
De julio a octubre, con el otoño de setas y berrea como temporada fuerte. Diciembre y mayo son los meses más flojos.
Casi todas las casas la tienen, pero pregunta si va incluida en el precio o se paga aparte, y si la leña de la chimenea entra. En la sierra se nota en la factura.
En invierno sí, y hay puertos que se cierran o exigen cadenas. Consulta el estado de la carretera el mismo día antes de subir; no lo publicamos aquí porque cambia por horas.
La cobertura falla en valles y hoces. Los pueblos pequeños tienen una tienda con horario corto y a veces nada abierto en domingo: compra antes de subir.
Cuéntanos la primera excursión, cuántos sois y las fechas. Te contestamos por email con quién la lleva y cómo reservar.
¿Tienes una casa rural en la Serranía? El directorio es gratuito: escríbenos y te damos ficha.